El miedo es como el fuego. Si lo controlas, como hacemos al calentar nuestras casas, es un amigo. Cuando no lo controlas te consume a ti y a todo lo que te rodea.
Opinión de de Alex Santos Imprimir E-Mail
Calificación del usuario: / 0
MaloBueno 
Noticias - Opiniones de Alumnos
escrito por Peter Vermeeren   
Monday, 04 de February de 2008

Lo que el Ninpo me ha aportado

Soy un aprendiz de Ninpo que entrena en el GNB Dojo Barcelona.Debo empezar avisando tal vez de que estas son las humildes impresiones de un principiante, tanto en Ninpo como en muchas otras facetas de la vida; a mis 20 años no soy más que una masa informe de blanda arcilla que el tiempo puede o no moldear a su antojo.
Mi intención es compartir con ustedes lo que esta disciplina me ha aportado desde que la descubrí.En la vida una persona puede tomar un sinfín de caminos, por todos es sabido. Desafortunadamente, y sobretodo en los tiempos que corren, la mayoría de estas vías parece que inducen a una forma de vida que a muchos nos causa desasosiego e inquietud.

Porque sentimos que esta forma de vida, la del hombre moderno occidental (exportada con más éxito que menos a otros lugares) no puede ser correcta. Algo semejante me pasaba cuando contaba unos años menos. De alguna manera intuía levemente que nuestra meta personal no puede ser una felicidad basada en comprar muchos artículos de moda y en el culto al placer desmesurado que huye de la más leve sensación de dolor (a pesar de que entonces no conocía otra alternativa, como era normal).


Observaba que la gente de la calle y de mi centro de estudios tenía malos modales, estaba orgullosa de su pereza e inconstancia en todo cuanto hacían, no tenían respeto a nada (ni a padres, abuelos, profesores, normas de civismo, religiones, tradiciones), no eran honestos en sus palabras ni en sus actos, , te miraban con incomprensión y gesto burlón si admitías que te gusta dar paseos por el bosque un soleado sábado, no podías confiar en ellos porque te mentían y traicionaban continuamente y así un sinfín de cosas negativas, que intentabas evitar que se hiciesen parte de tu conducta.


Hay otros caminos, sin embargo. Caminos que desde hace mucho tiempo, desde los tiempos antiguos y tradicionales, no han sido tomados por nadie, y que hasta hace poco se estaban cubriendo de la densa maleza que es el olvido. No son caminos fáciles, nadie dijo nunca lo contrario. Transcurren por tierras ignotas, llenos de obstáculos y dificultades, y si bien es cierto que cuentas con gente que te apoya y a la que apoyas, son caminos que debes recorrer en soledad, pues en el fondo, es de ti y de tu voluntad de lo que depende que continúes o no avanzando.


Pues bien, finalmente me interné en uno de estos caminos, si bien su hallazgo fue casualidad, ya que debo decir que mi ser natural es muy tranquilo, y debo admitir que quizá no tengo en tanta medida la llama guerrera y visceral (bien enfocada, eso si) que se necesita para ser un buen practicante de artes marciales. Ya entonces sabía este defecto de mi carácter (que aún debo pulir en gran medida, como tantas otras cosas), pero no hacía nada para arreglarlo. Sin embargo un día mi hermano Cesar, se enteró de la existencia de este arte marcial y fue a probar (él comparado conmigo es un torbellino de actividad), y me persuadió para que fuese yo también, pensando que tal vez necesitaría saber defenderme en el supuesto que alguna vez me encontrara con rufianes que quisieran dañarme.


Así, por los caprichos del azar, sin yo buscarlo, hallé en lo que pensaba que era una simple arte marcial, toda una directriz de ideas positivas y de valores que yo creía perdidos, de perfeccionamiento físico, mental y espiritual (concepto al que hasta entonces yo, como mucha otra gente, no le daba importancia). Encontré una filosofía y una manera de vivir y pensar acorde con la tradición; una forma seria y trascendente de entender nuestras vidas, opuesta a la ruin, superficial y profana forma de ser moderna. Gané unos grandiosos amigos, una amistad de oro, camaradería forjada en el entreno y fuera de él.


Y por supuesto, hallé duros entrenos, sufrimiento, mucha disciplina y mucho rigor. No puede ser de otro modo, es lo que se necesita para que este cambio se produzca, para enderezarnos constantemente, ya se nos advierte que no es fácil, y entendemos que así debe ser. Y con todo, aún estoy empezando a dar los primeros pasos, por así decir, al igual que muchos de mis compañeros, que nos hallamos en el umbral de este arduo y largo camino que nos debe conducir al bien y a la mejoría continua.


Cordialmente: Alex Santos López
GNB & KJJR Dojo Barcelona

 


Peter Vermeeren
About the author:



Add as favourites (30) | Cite este artículo en su sitio | Views: 267 | E-Mail

Sea el primero en comentar el artículo
RSS de los comentarios

Solo los usuarios registrados pueden agregar sus comentarios.
Por favor, vaya a login, o regístrese.

Powered by AkoComment Tweaked Special Edition v.1.4.4

 
< Anterior   Siguiente >

KJJR JuJutsu

Pincha > para visualizar
^ Izquierda abajo para finalizar

Genbukan Ninpo

Pincha > para visualizar
^ Izquierda abajo para finalizar

Más Valorados

Hanbo
Hanbo
€12.00
Añadir al Carro

Asayama Ichiden Ryu Shodengata
Asayama Ichiden Ryu Shodengata
€40.00
Añadir al Carro